Despiden gente, reducen gastos pero ellos cobran más.

Esta noticia pasaría desapercibida en cualquier otro momento, pero en la actualidad, con el problema económico que sufren la mayoría de los sectores, no deja de extrañarnos las actitudes de ciertas empresas.

El recorte de gastos de la multinacional francesa PSA Peugeot Citroën no afectará en la misma medida a todos sus empleados. En la última junta de accionistas se decidió que el nuevo presidente de la compañía, Philippe Varin, cobrará más que su antecesor Christian Streiff. Varin recibirá por su gestión 3,1 millones de euros anuales, una cifra que indica que la familia Peugeot, accionista mayoritaria de la compañía, ha sido bastante generosa con su nuevo fichaje.

Pero Varin no recibirá, al menos este año, ninguna remuneración variable debido a la crisis. Esta medida ya se había adoptado en noviembre del año pasado con Streiff cuando las cosas empezaron a ir mal. El primer ejecutivo de PSA tampoco dispondrá de "un paracaídas dorado", como denomina la prensa francesa a las multimillonarias indemnizaciones que reciben los altos cargos de la compañía en el momento que les señalan la puerta de salida.

La pérdida del concepto de la "parte variable" afecta de manera importante en los ejecutivos del Grupo PSA. De hecho tienen una horquilla que va desde el 0%, que se aplica siempre a quienes no hayan cumplido sus objetivos, hasta el 110% que se paga cuando todo va sobre ruedas.
Varin será el más beneficiado de la cúpula directiva de PSA. Ninguno de los principales dirigentes de la compañía tendrá derecho a planes de rescate de sus acciones durante este año, que se anuncia como un nuevo ejercicio en pérdidas. También los accionistas tendrán que prescindir de su dividendo para este año y así apuntalar la economía de la empresa.

La familia Peugeot despidió a Streiff con paños calientes. Según se pudo saber en fuentes de la junta general de accionistas celebrada el miércoles en París, el ex presidente de la compañía no recibió ninguna indemnización millonaria a la hora de abandonar PSA, sino que se tuvo que conformar con dos meses de sueldo como contempla el convenio de metalurgia del país galo.

"Estas condiciones fueron especialmente severas para quien dirigía hasta hace tres meses al segundo fabricante europeo de automóviles y séptimo a nivel mundial", señala el diario parisino "Les Echos" en su edición de ayer.
El rotativo critica a la familia Peugeot por acusar a Streiff de haber dirigido a veces la compañía con un estilo poco fogoso y desordenado sin tener en cuenta que la causa de las pérdidas de la firma fueron causadas por la crisis mundial que se han ensañado de manera especial con el sector automovilístico.

Alianzas
En esta situación de crisis, Varin volvió a insistir ayer en que el crecimiento de la compañía es insuficiente si se basa en sus propias fuerzas e insistió en la necesidad de establecer alianzas con otras multinacionales para ganar cuotas de mercado, aprovechando todas las oportunidades de crecimiento externo y de asociación.
A pesar de que los diarios franceses apuestan que el nuevo socio será el fabricante italiano Fiat, el representante de la familia propietaria del Grupo PSA, Thierry Peugeot, se negó al final de la junta de accionista a señalar ninguna sociedad como posible aliada.

Sin embargo, los expertos en el sector de la automoción coinciden en que PSA Peugeot Citroën y Fiat ya han establecido contactos de cara a una "alianza o fusión", vínculos que quedarán por definir en próximos encuentros.

Fuente: farodevigo.es

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