Conclusiones de Peugeot de su desastre en Le Mans

Primera impresión a pie de pista del desastre de Peugeot en Le Mans 2011: Han ido demasiado fuerte desde el principio, y eso ha minado la fiabilidad de sus motores. Conclusión oficial tras prácticamente un mes de analizar las roturas de motor de sus 908: Los coches fueron demasiado rápido...

Parece implícito sencillo, pero es que este es el anuncio oficial de Peugeot Sport sobre sus fallos en las 24 Horas de Le Mans. Como bien recordarás, el 908 HDI contaba con una nueva evolución de su bestial V12, pero los franceses no recalcularon, al parecer, algunas de las piezas de movimiento alternativo, y a la postre acabaría fallando una biela.

La velocidad y el ritmo de los Audi unida a una mala gestión del ritmo de carrera hizo que los pilotos forzaran los propulsores a todo lo que daban, una cosa que Peugeot no había previsto, por lo que el estrés acumulado, junto con la temperatura de pista, que hacía el aire más denso (más potencia para los motores, y por tanto más presión media sobre los pistones, con más estrés para las piezas como consecuencia directa) acabaron por destrozar las mecánicas.

La liada de Peugeot.

Hay varias máximas en Le Mans que perduran a medida que pasan los años. Dos son especialmente adecuadas para hablar de la edición de 2010: "Para acabar primero, primero has de acabar", y "Lleva tres coches a la carrera, uno quedará fuera por avería mecánica, otro por accidente, y el tercero, si tiene velocidad suficiente, podrá ganar".

Peugeot ha fallado con ambas. Cierto, se llevó cuatro coches potencialmente ganadores a La Sarthe, pero no le valió de nada. Cuando comenzaba la carrera recuerdo que comentaba con vosotros cómo la estrategia de los franceses parecía errónea, apretando más allá de lo aconsejable sus máquinas y luchando entre ellas, lo cual estaba sometiendo a un esfuerzo elevado a los elementos mecánicos.

Ciertamente, Audi no estaba tan lejos. De los 4 segundos por vuelta vistos en los entrenos del miércoles como diferencia, en carrera acabamos por ver que se reducían a un par si los chavales de los cuatro aros apretaban a fondo.

Con un margen de un par de segundos por vuelta, has de tirar fuerte, pues un accidente, una lluvia repentina o un Safety Car pueden hacerte mucho daño, y toda la ventaja que puedas sacar al principio bien venida será. Ahora bien, para sacar esa ventaja no puedes exprimir al máximo tu coche, y creo que ahí ha estado el problema de los leones franceses.

En entrenos el coche #3 era el más rápido, pero para conseguir sus cronos llegaba a saltar en una de las chicanes del circuito volando un metro sobre el suelo y cayendo sobre el asfalto con tremenda violencia. Una primera inspección al monocasco no revelaba grandes problemas, pero una mosca tenía tras la oreja el equipo Peugeot sobre el tema antes de dar la salida a la prueba.

A la postre, este "vuelo descontrolado" se transformaba en la rotura del punto de anclaje de la suspensión delantera derecha al coche, y un abandono inevitable del coche de los pilotos más rápidos y agresivos del equipo. ¿Fallo mecánico? Sí, pero debido a un exceso de ímpetu de los pilotos.

Pero quedaban dos coches oficiales en pista, y luego la máquina de Oreca. El fallo mecánico imprevisible sucedía sobre el coche #1, el mejor dispuesto para ganar por pilotos y estilo de conducción. A Gené se le averiaba el alternador, y tenía que parar a cambiarlo.

Esto le dejaba casi sin opciones, y la responsabilidad de la victoria recaía sobre el coche #2 o el de Oreca. Y entonces sucedía lo impensable.

El R15 Plus no es un coche completamente nuevo, es una evolución de la máquina del año pasado. Audi sabía que necesitaba algo más rápido que el prototipo de 2009, y desarrolló una nueva aerodinámica, pero eso no comprometió la fiabilidad, y aunque en el vuelta a vuelta el coche de los cuatro aros no era el mejor, lo que sí que estaba claro es que era más duro que una piedra.

Cuando Peugeot pensó en que tenía que correr un cuarto año con el mismo coche, y considerando que ya había ganado en 2009 con él y que Audi prepararía algo más rápido para este año, tiró la casa por la ventana para hacer un motor prácticamente nuevo, mucho más potente, lleno y... ¿menos fiable?

El resto de carreras que el 908 HDI ha corrido con esta mecánica 2010 han sido un éxito y no se han visto problemas de fiabilidad, pero La Sarthe tiene uno de los porcentajes a tope de vueltas más altos de todo el mundo, por lo que el estrés de 24 horas forzando al V10 francés no se había podido probar...

El resultado es lo que vimos después de que el coche #2 tomara la punta: Tres roturas de motor, del mismo #2, del coche de Oreca, y finalmente del coche #1, que iba en una persecución a la desesperada marcando unos cronos dignos de pole position.

Y es ahí donde Peugeot ha perdido la carrera realmente. No es que haya forzado demasiado desde el principio, sino que, simplemente, su motor no podía aguantar ese ritmo 24 horas. Nadie en la marca francesa lo podía esperar, y Audi tampoco lo suponía.

No es que Peugeot haya perdido la carrera. Para mí, simplemente no podía ganarla con esos problemas de motor, pues sus coches no aguantaban el ritmo de 3:21 por vuelta durante 24 horas seguidas, mientras que los R15 Plus sí que podían hacer un 3:22 por vuelta 24 horas seguidas.

La fiabilidad en una carrera como esta lo es todo, más ahora que no se puede administrar el tiempo por giro, ya que todos los pilotos van a todo lo que da el coche.

El año que viene probablemente veamos nuevos estilos, pues con todas las marcas estrenando coche híbrido (seguro que habrá máquinas 2010 corriendo, pero contarán con bridas de admisión para reducir su competitividad) la fiabilidad será, si cabe, todavía un factor más determinante.

Peugeot y Audi volverán a enfrentarse, pero tal vez tengan a algún que otro nuevo invitado para dar guerra (Toyota, Porsche...) y tal vez también Aston esté en condiciones de decir algo con la ecualización diésel-gasolina.

 

Fuente: autoblog.es

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