Prueba Peugeot 5008 163 cv

Para familias con necesidades de espacio
Con el modelo 5008, Peugeot ha mantenido la tendencia de mejorar la calidad percibida de sus vehículos (todo comenzó con el 207, 308 y 3008). La mejora en la calidad que transmiten los últimos productos de Peugeot es evidente, sobre todo en las versiones altas de la gama, donde podemos encontrar materiales que antes no podíamos ver en un coche así.

 

No obstante, el fabricante francés todavía tiene, como asignatura pendiente, que todo lo que parece de buena calidad aparente, verdaderamente lo sea. Por poner tres ejemplos, hay que decir que sigue habiendo plásticos de dudoso montaje y mejorable calidad. Por ejemplo, la guía de plástico del selector del cambio baila exageradamente al moverla. Los mandos satélites del volante que controlan el audio, el regulador y limitador de velocidad  tienen un tacto muy blando y frágil. Además, integra botones con bordes afilados y desiguales. Por último, el tapón de combustible hay que abrirlo con llave (es irremediable que la llave se manche de carburante).

Su conducción
Dinámicamente el Peugeot 5008 tiene dos caras.

La cara buena la presenta en autovía donde va muy asentado, con una dirección suave y una suspensión perfectamente puesta a punto para favorecer el confort. Es un vehículo excelente para viajar sólo o acompañado y con carga o sin ella, ya que el motor puede moverlo sin problemas.

La cara mala es su falta de eficacia en curva. La suspensión está muy orientada hacia el confort, pero no aísla todo lo deseable el interior de las irregularidades de la carretera. Transmite con bastante nitidez las roturas del asfalto, tanto al volante como al interior. En esas condiciones se escuchan crujidos en los guarnecidos y golpes varios en la suspensión.

Su calidad
Al entrar en el habitáculo, el amplio equipamiento y la calidad percibida hacen muy agradable la vida a bordo. Todo el interior está recubierto con materiales de muy buena apariencia visual. Los plásticos empleados en el salpicadero, consola, paneles de las puertas, asientos y suelo tienen buena apariencia, tacto y ajuste de piezas está bien resuelto. Aparte de las apreciaciones sobre la calidad de algunos elementos que he realizado con anterioridad, he de añadir que el plástico empleado en la consola tiene muy buena apariencia, pero ofrece un acabado lacado poco sufrido que se raya y ensucia con demasiada facilidad. En una pieza tan expuesta al uso, hubiera sido más recomendable utilizar un acabado algo más resistente. La tapa retráctil tipo persiana de la guantera de la consola también tiene un funcionamiento poco refinado con tendencia a atrancarse. El recubrimiento de goma que tiene también se raya con facilidad.

Su nivel sonoro
El Peugeot 5008 tiene cosas muy buenas. Precisamente el nivel sonoro interior es bueno, el ruido mecánico de este motor está bien contenido, dado que es muy silencioso en frío, y en caliente mejora aun más. Sólo se hace evidente en fuertes aceleraciones, pero nunca de forma exagerada.

El ruido aerodinámico es un poco alto, lo que es normal en este tipo de vehículos, y aún más en una versión que equipa techo de vidrio de generosas dimensiones. El techo se puede cubrir con una cortinilla eléctrica, pero es más eficiente para tapar el sol y el calor que el ruido exterior. El ruido de rodadura está peor aislado, más por la configuración de la suspensión, que por los neumáticos que montaba (la suspensión no filtra bien todas las irregularidades del terreno y transmite ruidos al habitáculo).

Con tanta superficie de vidrio, la visibilidad de este coche es muy buena. Los espejos tienen un tamaño correcto y la retro visibilidad no tiene ningún problema.

Todos los asientos
Los asientos delanteros de esta versión (Sport Pack) son muy confortables (tienen un mullido más bien blando, pero sin serlo en exceso) y ofrecen una buena sujeción lateral. El guarnecido de los asientos es cuero integral de grano fino; tiene un buen tacto, apariencia de ser resistente al uso y total ausencia de olor a animal, lo que es de agradecer, ya que algunos fabricantes, erróneamente según mi parecer, acentúan este olor para dejar claro el origen del tejido. Lo peor es el color gris claro que es muy sucio.

Los reposabrazos laterales de ambos lados de los asientos están guarnecidos de cuero de buena apariencia y tacto agradable. Los reposabrazos interiores son regulables y tienen un tacto blando. Los asientos delanteros tienen regulación de altura y los habituales de inclinación, lumbar y longitud en el caso del conductor. Salvo el ajuste lumbar, los ajustes son eléctricos. Los reposacabezas son de tipo libro, lo que permite dejarlos cerca de la cabeza.

Los asientos traseros de la segunda fila son cómodos, incluso para tres adultos que no sean muy voluminosos, sobre todo en anchura. Tres niños con sistemas de retención infantil de cualquier grupo viajarán sin problemas. Se pueden adelantar unos cm. Aunque estén adelantados, todavía queda espacio suficiente entre la banqueta y el respaldo delantero para poder poner las piernas (el espacio libre para las piernas, es el equivalente al que encontramos en un modelo compacto, lo que no está nada mal. Las plazas traseras se abaten para dejar un piso completamente enrasado con el piso del maletero.

Además, las plazas laterales traseras tienen un mando mecánico para cerrarse como un libro, y así dejar un acceso bastante amplio a las dos plazas de la tercera fila sin hacer demasiado esfuerzo. Estas plazas sólo son recomendables para niños o para adultos que no superen 1,75 de altura, no porque se vayan a dar con la cabeza (hay altura de sobra), sino porque no hay mucho espacio para las piernas, a pesar de un pequeño escalón que ayuda a no tener las piernas tan encogidas. Para volver a dejar el asiento de la segunda fila igual, sólo hay que hacer tres movimientos; colocar el respaldo, la banqueta y el asiento longitudinalmente, ya que no tiene memoria, lo que teniendo una tercera fila es un acierto, porque podría darse el caso de volver a colocar el asiento y pillar los pies al pasajero de la tercera fila.

Capacidad del maletero
Tiene una capacidad enorme, está muy bien terminado y completamente guarnecido en moqueta de pelo corto, con plásticos duros en los paneles laterales, salvo en los reposabrazos y los huecos destinados a los pasajeros de la tercera fila de asientos que van forrados de cuero. También tenemos una toma de corriente, ganchos para bolsas y para poner una red elástica. El maletero está cubierto con una bandeja enrollable en la que no podemos poner ningún objeto pesado.

Sus mandos
El cuadro de instrumentación tiene una tipografía e iluminación en blanco para los relojes y ámbar para los testigos de la consola, puertas y pantalla multifunción. Es muy agradable a la vista, no obstante, su superficie plástica transparente genera reflejos (son especialmente molestos cuando se conduce de noche). Tiene un reostato para regular la intensidad de la iluminación del cuadro.

El Peugeot 5008 monta un sistema de información que se proyecta en una tulipa transparente, que hace las veces de lupa para aumentar la información del proyector. Este sistema escamoteable no tiene un botón de enfoque (nosotros hemos notado que, a veces, la información se veía desenfocada). Podemos regular el visor en altura. En el visor, podemos ver la información de la velocidad, del control de distancia y del limitador/regulador. El control de distancia delantero con avisador de distancia, realmente no dice la distancia que nos separa del vehículo que nos precede, sino el tiempo que hay entre uno y otro. Es muy aleccionador ver que nadie conduce a una distancia segura de al menos un segundo, que es el tiempo medio de reacción del ser humano. Podemos elegir el umbral temporal del aviso que queramos. Funciona a partir de 70 km/h, claramente por estar orientado a su uso en carretera.

Los mandos del puesto de conducción están bien dispuestos, justo a mano. El único mando que queda un poco lejos es el que controla el navegador.

La iluminación del habitáculo es buena.
El botón que acciona el menú del ordenador es sencillo e intuitivo. Está situado en el mando que controla los ajustes del limpia y lava parabrisas. Nos ofrece datos sobre consumos, velocidades y distancias habituales en los ordenadores de viaje. Además, tenemos un mando, demasiado escondido y de acceso complicado, para gestionar diferentes funciones de confort que sólo podemos manejar con el vehículo parado. No entiendo la razón por la que han puesto un botón tan oculto, aunque se use esporádicamente y en parado.

Los mandos satélite que regulan los ajustes de audio, teléfono y limitador/regulador de velocidad tienen un tacto blando, frágil y errático.

El volante, forrado en cuero, tiene un tacto muy agradable y un diámetro excesivo. Su tamaño se ve comprometido por la situación y tamaño de los relojes del velocímetro y del tacómetro. Tiene regulación en altura y profundidad.

La consola contiene los mandos del climatizador, equipo multimedia y/o audio y navegador. A la izquierda del volante, están situados los botones que controlan la activación o desactivación del control de tracción/estabilidad y el detector de obstáculos delantero.

Detrás del climatizador tenemos el selector del cambio, automático de 6 velocidades. Detrás se encuentra el mando del freno eléctrico. Éste tiene desactivación automática al iniciar la marcha, y activación automática al parar el motor y al retirar la llave de contacto (esta solución resulta útil y cómoda). Sin duda, es un buen ejemplo de cómo tiene que ser un freno de mano asistido.

Multimedia, navegador y climatizador.
El equipo de sonido, firmado por JBL, tiene una calidad más que correcta. Ofrece un sonido bastante bueno y gestiona bien los discos CD con mp3/wma/cd audio y memorias USB. Según el manual, también permite conectar un Ipod vía USB con funciones limitadas. Nosotros no hemos tenido suerte, ya que permite cargarlo pero no podemos manejarlo.

Adicionalmente, contamos con una entrada Video IN en la guantera, alojamiento SIM para el servicio SOS y Peugeot online (no hemos podido probarlo al no estar activado para esta unidad). Este sistema cuenta con un funcionamiento muy sencillo y transparente para el usuario (presenta dos botones dedicados al lado de la pantalla del navegador, uno para cada función).

El navegador es completo y tiene muy buena resolución de pantalla, que es abatible eléctricamente. En el modo 3D aparecen representados edificios emblemáticos en tres dimensiones, un detalle que le da una gran calidad visual a la cartografía. No tiene base de datos de radares. Los menús del sistema de audio y del navegador son bastante intuitivos y de funcionamiento sencillo, no hace falta mucho tiempo ni entrenamiento para hacerse con su funcionamiento.

El bluetooth para el teléfono funciona perfectamente, tanto la emisión como la recepción son buenas. Además, la gestión de la agenda del teléfono se hace de forma transparente y automática para el usuario. El perfil de bluetooth no tiene perfil de audio A2DP.

Esta unidad llevaba pantallas de video integradas en los reposacabezas. Están cubiertas con una acertadísima funda de cuero. Para su funcionamiento, podemos conectarlas a una o dos fuentes de video diferentes. El sonido se recoge en unos auriculares bluetooth. Probamos las pantallas con una fuente de video de alta calidad, y tenemos que decir que la calidad de resolución de las pantallas es pobre, aunque es probable que para animar a los más pequeños con sus películas favoritas sea suficiente.

El alumbrado del vehículo es muy completo y los faros delanteros en su función de cruce y carretera alumbran muy bien. El Peugeot 5008 utiliza luces de descarga de gas xenón para las funciones de cruce y carretera. Adicionalmente, puede equipar el sistema AFS (es bastante rápido y responde perfectamente al movimiento del volante). Para el resto de funciones (luces diurnas, posición e indicadores de dirección), se usan bombillas halógenas. Los faros traseros usan diodos para la función de posición, y bombillas halógenas para el resto de funciones (indicadores de dirección, antiniebla trasera, luz de matrícula, marcha atrás y luz de freno).

El climatizador tiene un funcionamiento errático, o por lo menos ciertamente peculiar por no decir incómodo. En modo Auto, si seleccionamos una temperatura de 20 grados con una temperatura exterior entre 5 y 10 grados, pasas frío durante los primeros instantes, ya que sólo sale aire frío por los aireadores. Por el contrario, si ponemos la temperatura en 22º, sale un chorro demasiado caliente.

No he conseguido, en estos días que la temperatura exterior es muy homogénea, poder poner una temperatura para que el climatizador funcione de forma suave, manteniendo la temperatura sin grandes cambios de temperatura, y lo que es peor, metiendo un chorro de aire demasiado potente para compensar esa temperatura.

Tiene también la posibilidad de climatizar las plazas de la tercera fila con un botón dedicado. Los controles de flujo de ventilador en segunda fila, con forma de mando redondo giratorio, son un riesgo teniendo niños. No creo que duren mucho. Son demasiado golosos para ellos. Hubiera sido más idóneo, en un coche claramente familiar, poner botones, que son más resistentes y de funcionamiento fácilmente condenable.

El Peugeot 5008 tiene la posibilidad de condenar las puertas traseras mediante un botón sin necesidad de bloquearlas mecánicamente, lo que en un vehículo familiar es muy bueno. A la vez, condena los elevalunas traseros. Tanto las puertas traseras, como las ventanillas de la tercera fila de asientos, llevan cortinillas escamoteables.

Huecos y compartimentos
Existen varios huecos repartidos por el interior del habitáculo que contribuyen a dar mayor capacidad de almacenaje o, en el caso de tener a niños como pasajeros, tener espacios suficientes para no tener el coche como una leonera. No obstante, tengo que decir que he echado de menos alguno más de los que trae. El hueco que menos me ha gustado, por capacidad, es la guantera.

El conductor tiene un hueco a la izquierda del volante para poner un móvil o similar (no tiene tapa pero está recubierto de goma). Justo debajo del volante, tenemos una trampilla que contiene el hueco para la documentación. Las puertas delanteras tienen unas bolsas con una gran capacidad, en cambio, las bolsas de las plazas traseras son pequeñas, demasiado para nuestro gusto.

En la consola tenemos un hueco muy grande y profundo, con mucha capacidad. En este hueco tenemos la conexión USB, demasiado oculta, que tiene una tapa. Justo detrás de este compartimento, tenemos un cenicero nómada con tapa. Para sacarlo tenemos que subir los reposabrazos interiores.

En la segunda fila de asientos, detrás del asiento del conductor, tenemos un hueco con tapa guarnecido. Al otro lado no lo tenemos, porque está ocupado por un amplificador del equipo de audio. En la tercera fila tenemos unos pequeños huecos debajo de los reposabrazos y unos posavasos.

Motor y caja de cambios
El motor es muy lineal y potente. No decae en prácticamente toda su banda de utilización y es agradable (responde bien en casi cualquier circunstancia, no tiene retardos significativos en la entrega de potencia y es agradecido a la petición del acelerador).

El cambio de convertidor de par es perfecto para este motor y para este tipo de vehículo. Cambia las marchas con suavidad y con la rapidez lógica. Si nos preocupa cambiar en menos milisegundos, este no es nuestro coche. Tiene dos modos adicionales de funcionamiento; un modo sport, en el que la entrega de potencia y la aceleración se hacen de forma más contundente, y un modo "winter", en el que se limita la entrega de potencia y se alarga la relación de las marchas, todo adaptado para circular por superficies resbaladizas.

El Peugeot 5008 tiene muy buenas prestaciones. Los 163 CV se hacen notar cuando le pedimos al acelerador plena carga, respondiendo con un pequeño retardo en la selección de una o dos marchas inferiores. El motor en frío es silencioso, y en caliente lo es aún más. El ruido está muy bien aislado y, salvo a altas revoluciones, no se hace evidente en el interior.

En marcha normal es un motor que no consume en exceso, aunque no es el mejor en este sentido (es probable que se vea penalizado por el tipo de caja de cambios).

En nuestro circuito habitual, a buen ritmo y sin buscar la economía de conducción, y sí los límites del vehículo con carretera de montaña, vías interurbanas, autovías y recorrido urbano, nos ha dado un consumo medio de 7,5 litros. No es un dato malo teniendo en cuenta el tipo de coche que es. En condiciones de utilización acordes a la filosofía del coche, el Peugeot 5008 2.0 HDi de 163 CV presenta buenas cifras de consumo.

Nuestra conclusión:
El Peugeot 5008 2.0 HDI de 163 CV es un vehículo enfocado al disfrute de viajar con familia, ya que sus siete plazas y la magnífica capacidad de carga ofrecen una gran versatilidad. Además, dinámicamente está claramente orientado como coche rutero, con un motor muy capaz para moverlo sin problemas (incluso cargado hasta los topes) y con un chasis asociado a unas suspensiones que ofrecen mucho confort a costa de perder agilidad.

Este coche me ha gustado por su confort de marcha, su motor, su equipamiento, sus fantásticos asientos delanteros y su calidad general. Si dinámicamente fuera un poco mejor, sería un coche perfecto para la movilidad de la familia.

 

Fuente: cochesyconcesionarios (se abre en nueva ventana)

Galería del 5008:

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