Las alergias, ¿influyen en la conducción?

Con el día mundial de la alergia, 8 de julio, recordamos un artículo de la DGT con consejos básicos y recomendaciones para la seguridad al volante. Los síntomas producidos por el ataque alérgico (lagrimeo, congestión nasal, fatiga, estornudos en cadena…) ya pueden dificultar la conducción segura. De hecho, al encadenar estornudos sin parar se retira la atención de la carretera hasta 15 segundos. Además, el 50% de los alérgicos sufre alteraciones del sueño –los que sufren congestión nasal no pueden dormir bien– y, por ejemplo, el 40% de los que padecen rinitis alérgica sufren somnolencia diurna, lo que también interfiere en la seguridad al volante.
El último análisis de Acierto.com, de hecho, revela que hasta 2 de cada 5 alérgicos reconocen que la alergia merma incluso sus capacidades al volante. Con los peligros que eso acarrea.

Los alérgicos tienen un 30% más de riesgo de sufrir un accidente

Así, las cifras a las que ha tenido acceso el comparador de seguros de coche indican que entre el 2% y el 5% de los accidentes con heridos están relacionados con alergias respiratorias. El 2% de estos incidentes fueron mortales. Además, los alérgicos tienen hasta un 30% más de posibilidades de tener un accidente que el resto.

Y no es de extrañar si tenemos en cuenta que encadenar varios estornudos equivale a retirar la atención de la carretera entre 20 y 30 segundos o, lo que es lo mismo: recorrer alrededor de 100 metros a ciegas. Un tiempo más que suficiente para sufrir un accidente. Aunque esta distancia dependerá de la velocidad a la que viajemos.

El lagrimeo también nos induce a rascarnos los ojos y reduce nuestra capacidad de visión, un sentido muy importante en la carretera. Por no hablar de que estaremos soltando el volante (o el manillar en el caso de los motoristas) para hacerlo.

Cómo evitar los peligros de conducir con alergia

Otras recomendaciones son extremar la higiene dentro del vehículo, en especial si hemos tenido parado el coche durante mucho tiempo durante el estado de alarma. Limpiar los filtros del aire acondicionado y la tapicería será clave.

Evitar el tabaco dentro del vehículo, los ambientadores, lavarse bien manos y ojos antes de emprender la marcha, y circular con las ventanillas subidas también resultan de ayuda. Así como consultar los niveles de polen, evitar las horas de mayor acumulación (como el amanecer) y usar gafas de sol reflectantes.

Un buen paliativo es hacerse con un filtro de aire especial para combatir el polen. A estos filtros se les conoce como filtros HEPA de alta eficiencia o antipolen. Eso sí, deben mantenerse en buen estado y sustituirlo cada seis o doce meses (en caso contrario perderán su eficacia).

Por supuesto, si estamos bajo los efectos de una medicación que pueda interferir en nuestros reflejos o, sencillamente, cansados porque no hemos descansado bien, lo más recomendable es utilizar otro medio de transporte o, sencillamente, no conducir. En cualquier caso, para tomarla, lo más importante es que el paciente acuda al médico, sobre todo si es conductor habitual.

Cinco consejos básicos para el conductor alérgico

  1. Nunca auto medicarse: acudir al médico si nota los síntomas propios de las alergias como el picor de ojos, destilación nasal, estornudos, problemas respiratorios.
  2. Informar al médico de cabecera la necesidad que tiene de conducir: él le recetará medicamentos que provoquen una menor somnolencia. Casi el 20% de la población es alérgica, y se calcula que en el 2020 se llegará al 30%.
  3. Si su coche carece de filtros HEPA cómprelos. Son filtros de alta capacidad, no encienda el aíre acondicionado ni baje las ventanillas, al poder entrar más polen y producirle un ataque alérgico al volante. También las gafas de sol protegen los ojos de alérgenos, reduciendo el lagrimeo constante y el picor. Evite conducir por zonas húmedas y al amanecer que es dónde mayor concentración de pólenes habrá.
  4. Limpiar el coche siempre que haya transportado algún animal doméstico y conocer la ruta. El pelaje de perros y gatos, suele ser bastante alérgico. Planifique su viaje conociendo, por la ruta que vaya a hacer, la cantidad de polen que hay, así como en su destino.
  5. No beber ningún tipo de bebida alcohólica si está en tratamiento. No sólo podría superar la tasa de alcoholemia permitida, sino al mismo tiempo, potenciar el efecto de somnolencia de los medicamentos.

Compartimos unas recomendaciones para los conductores alérgicos:

  • Viaje con las ventanillas del coche cerradas.
  • Si utiliza el aire acondicionado, lleve un filtro especial para pólenes.
  • Cuando le receten antihistamínicos advierta a su médico que es conductor.
  • Limpie el coche con frecuencia, use una aspiradora potente para eliminar ácaros de moquetas y tapicerías y productos líquidos para ventanas, salpicadero, etc. especialmente si ha transportado animales en el mismo.
  • Evite realizar los viajes durante el atardecer o el amanecer, ya que hay más concentración de polen.
  • Procure no dejar el automóvil en zonas húmedas.
  • Es mejor comenzar el tratamiento dos o tres días antes de iniciar un viaje pues los efectos sedativos disminuyen al adaptarse el organismo.


 

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